Entrenamiento profesional para escribir cuento y novela

Ver estadisticas de su banner
Inicio :: Portal de Cultura

Publicite AQUI


ARTE EN ARTNOVELA
Compra el cuadro que prefieras
. IMPURA
. INFORMACION
. RETRATOS
. SERIE SELFIE
. SERIE CALLATE
. PAISAJES
. SERIE CUT OUT
. SERIE MELTED CROWD
. COMO EL AGUA
. SERIE STILL LIFE
. ABSTRACTOS



Mi cuenta

 Mi Cuenta

---------------------

Ingresar

 Ingresar
a su cuenta


Hola Invitado
Usuario

Contraseña



. Regístrese Aquí Gratis


. ¿Perdió su clave?




Call Center
Despejá tu duda


Horario: Lunes a viernes de 10:00 a 20:00 hora Argentina.



¿Qué queres hacer?
· Home
· Bajar libro gratis
· Buscar en Artnovela
· Foro de discusión
· Lista de miembros
· Publica tu texto
· Avant Go
· Boletin
· Catalogo de libros gratis
· Cumpleaños
· Encuestas
· Escríbanos
· Escribe una Reseña
· Estadisticas
· FAQ
· Libreria
· Listado de Temas
· Lo mejor en Artnovela
· Mensajes Privados
· Monografías
· Publique su libro
· Recomendar librería
· Recomendar libro
· Secciones
· SPChat
· Tu Cuenta

Chatear online
Nombre de la salaen línea
El Bar0
Libromaníacos0
Privada Sala de Ayuda Genera0

[ SPChat ]


Discusión y creación

5 Últimos
textos publicados


· Las aventuras de la China Airon
15719 Lects., 0 Resptas.
· Avance de “la derecha” en todo el mundo.
1753 Lects., 1 Resptas.
· Mini Historias de la Pandemia
1969 Lects., 2 Resptas.
· Yo me vi una genial en Acorn
1978 Lects., 1 Resptas.
· Policial Inglés
2008 Lects., 4 Resptas.

[ Leer más ]


Mi YouTube


Ver todo el canal


Recomendado hoy:





Categorías al azar

Historia
[ Historia ]

·Tango Suite I


Escribe en esta categoría. Pincha aquí.

Reseñas de libros
· VASELINA
· El mar que nos trajo de Griselda Gambaro
· Mantra, de Rodrigo Fresán
· El Código Da Vinci, Dan Brown
· EL PRIMER CLON
· Arpas Eternas
· Una mujer en su Jardín / A Woman in her Garden
· Los hermanos Karamazov - Fiodor Dostoievski
· E. M. FOSTER / LA MANSIÓN
· Érase una Vez, de Jean Pierre Vernant


Escribe acerca
de un libro aquí:


Libros más descargados
· 1: Borges: Selección de poemas y cuentos
· 2: El nombre de la rosa
· 3: La tarjeta postal, de Sócrates a Freud y más allá
· 4: Así hablaba Zaratustra
· 5: La genealogía de la moral
· 6: La casa de los espíritus
· 7: El hobbit
· 8: El señor de los anillos I
· 9: El beso de la mujer araña
· 10: El anticristo

Total Hits
Hemos recibido
41189925
impresiones desde FEBRERO 2002

Secciones especiales
· Entrevista a Graciela Scarlatto. Todo sobre su novela Vaselina. Un viaje de ida.
· Denise Levertov
El poeta en el mundo
Traducción de Graciela Scarlatto

· BLADE RUNNER: LA NO MIRADA DEL ZAPPING Y EL ZOOM OUT COMO DESAFÍO
· Los siete puentes. Por Yukio Mishima.
· Voces narrativas, discursos e intercambio en "Tú, la oscuridad". Por Ana M. Quiroga
· Acerca de El fin, de Jorge Luis Borges. Por Ana Quiroga
· Boleto a la lectura: la poesía en los años 90 en Argentina, por Graciela Scarlatto
· Los asesinos, por Ernest Hemingway
· Entrevista con el filósofo argentino Enrique Marí
· Entrevista con Hans-Georg Gadamer: El último filósofo
· Entrevista con Fernando Savater
· Entrevista con Paul Auster
· Entrevista a Abelardo Castillo
· Fernando Krichmar. La insurgencia mediática.
· Entrevista a Bioy Casares

Más en secciones especiales

Encuestas

Te gusta Artnovela?


Muchísimo. Ofrece mucho contenido
Mucho
Poquito
Nada



Resultados
Encuestas

votos 55
Para dejar un comentario en esta encuesta, entrá en Resultados y presioná el botón Dejar Comentario


EDITORIAL

NUESTRAS COLECCIONES

Conozca nuestro
proyecto editorial

AUTORES y AGENTES

Proponer originales
o capreta de autor

ARTE & PARTE
Narradores, poetas, ensayistas.

¿Cómo publico mi libro?

OBTENER MÁS
INFORMACIÓN


Descargue desde aquí un archivo con toda la información para publicar su libro en Artnovela.



SERVICIOS

. Publicar mi libro
. Edición: cotizaciones
. Corrección de textos
. Informe literiario
. Boletín semanal
. FORO


CONTENIDOS

. Monografías
. Reseñas
. Comunidad


BIBLIOTECA

. Ingresar
. Búsquedas
. Ver catálogo
. Herramientas


WEBMASTERS

Publicita
en Artnovela

. Banners



Ponga su anuncio aquí

 | Publicar Gratis |  |  |  Ayuda al cliente  |  MI CUENTA |  Ver carrito  |

 



¿Ya leyó el libro
Placeres ocultos? Contenido: Este libro ya no se imprime a demanda. Está descatalogado porque su contrato ha vencido. [...LEER MÁS / COMPRAR ]
Ensayos: Descartes asesinado
Enviado el Tuesday, 25 November a las 03:41:10 por Artnovela

Filosofía eduardo escribió "Oliver E.

...porque era él que estaba pensando,
era en todo caso el que podía saber con certeza
que estaba pensando,
¡eh Cartesius viejo jodido!
—Julio Cortazar. Rayuela—




Es interesante siempre, como un ejercicio, o como se lo quiera ver, tener memoria de cómo fue la primera vez que uno se encuentra con un personaje, en todo caso, con un autor y su pensamiento, por ello brevemente recordaré, cómo me surgió un interés mayor por un filósofo. Recuerdo que hace tiempo, hurgando entre los estantes de una de las varias bibliotecas que pertenecen a la Universidad Autónoma de Zacatecas, encontré un libro con el titulo: EL ASESINATO CONSIDERADO COMO UNA DE LAS BELLAS ARTES, del autor, Tomás de Quincey. Texto que hablaba en un principio sobre la polémica de si es posible o no considerar el asesinato como una de las bellas artes. La acción se sitúa en el año de 1827; más adelante el autor recordaba distintos asesinatos representativos en la historia de los grandes hombres pensadores, y el autor siempre en un tono de ironía y de burla excelentes, se sorprendía por una clase de asesinatos que habían existido siempre: eran el asesinato de filósofos:
...pues señores, es un hecho que todo filósofo eminente de los últimos siglos ha sido asesinado o, por lo menos, ha estado muy cerca de serlo; hasta el punto de que si un hombre se llama a sí mismo filósofo y nunca han atentado contra su vida, puede tener la seguridad de que no hay nada en él de tal cosa... exceptuaba el caso de J. Locke que “paseó su cuello consigo por este mundo durante sesenta y dos años y nadie cedió a cortárselo,” porque según De Quincey, Locke no era eminente, ni representante. Entonces hablará del filósofo más importante del siglo XVII, Descartes; citando una anécdota de un tal Baillet del año 1621 en la Vie de M. Descartes Tomo I pgs. 103-103:
“Cuando Descartes podía tener unos veintiséis años, estaba viajando como de costumbre (pues era tan inquieto como una hiena); y al llegar al Elba, en Gluckstadt o en Hamburgo, se embarcó para la Frisa oriental. Nadie sabe que motivo podía llevarlo a ese sitio: y quizá él mismo pensó en ello, pues al llegar a Emden, resolvió de pronto dirigirse a la Frisa occidental y, muy impaciente de la demora, alquiló una barca, con unos cuantos marineros para que la condujeran. Apenas salió al mar hizo un grato descubrimiento, a saber: que se había metido en una guarida de asesinos. Vio en seguida —dice M Baillet— que los tripulantes eran des scélérats, no aficionados, señores, como nosotros, sino profesionales, cuya máxima ambición en aquel momento era cortarle su individual cuello. Descartes no tenía más compañía que la de su criado, con el que iba hablando en francés. Los marineros que le habían tomado por un comerciante extranjero más que por un caballero, sacaron la conclusión de que debía llevar dinero encima. En vista de ello, llegaron a una decisión nada conveniente para su bolsa. Entre los ladrones de mar y los de bosques hay, no obstante, la diferencia de que éstos últimos pueden sin riesgo, respetar la vida de sus víctimas, mientras que los otros no pueden oponer a un pasajero en tierra en un caso así sin correr el riesgo de ser aprehendidos. La tripulación de M. Descartes tomó sus medidas con el fin de esquivar cualquier riesgo de esa clase. Se dieron cuenta de que era un extranjero de sitio distante, que no conoció a nadie en el país, y que nadie se tomaría la molestia de hacer indagaciones respecto a él, en caso de que faltara (quand il viendroit á manquer) Imagínense, señores, a esos perros de Frisa disputando sobre un filósofo como si se tratara de una barricada de ron consignada a un armador. Su carácter, —observaron— era suave y paciente, y a juzgar por la distinción de su porte y por la cortesía con que los trataba, no podía ser más que un joven sin experiencia, sin posición ni arraigo en el mundo, por el que sacaron la conclusión de que sería tarea muy difícil quitarle la vida. No tuvieron ningún escrúpulo en tratar toda la cuestión en su presencia , pues no suponían que conocía más idioma que aquél con que conversaba con su criado; el resumen de sus liberaciones fue: matarlo, arrojarlo luego al mar y repartirse sus despojos.”
Demasiado interesante fue esa lectura, —que ahora transcribo una parte— cuado yo ya estudiaba filosofía, aunque no con los conocimientos necesarios o por lo menos comunes de Descartes; me resultó interesante el que De Quincey dijera que fue el filósofo más importante del siglo XVII; y ahí comenzó el primer acercamiento a este filósofo francés.
La época de las grandes teorías sobre la constitución y formación del universo, sufre finalmente una crisis escéptica. Todo aquello que a base de grandes concilios, meditaciones, discusión y aprobación se fue formando a través de los años finalmente al parecer comienza a cambiar. Desde la ciencia hasta la política sufren una transformación y este proceso es lo que determinó el cambio de una época a otra. Las formas de buscar la verdad dan un giro al igual que el estudio de los entes. El descubrimiento de nuevos pueblos, nuevos mundos y continentes determina que se encuentren también nuevos sistemas de observación astronómica y nuevas costumbres religiosas; con ello se incrementa la observación de la naturaleza y se llega a lo que llaman la “perdida del centro”, ahora el hombre es una parte microscópica del universo y no el centro, esto debido a los descubrimientos en la astronomía, especulativos aún pero muy cercano a lo que hoy se conoce como verdad. La autoridad eclesiástica “pierde también su autoridad”: por un lado surge la reforma, y los centros escolásticos en los que surgía la discusión por temas “inexistentes” (según Ockham y otros) pierde fuerza, ahora la autoridad de los grandes temas será, el autor, el hombre que firma con su nombre, el hombre que se atreve a saber, a buscar, a decir etc.
Claro que este giro no se da radicalmente ni de tajo, ni menciono todos los temas en los que se experimenta un cambio; sino que esto es únicamente una breve mención de la época por la que surge este personaje al que erróneamente acreditamos como fundador o principiante de una nueva “Edad”, la Moderna, pero que no tomamos en cuenta que existió todo un contexto histórico-social que determino la forma de pensar de algunos hombres “lucidos” y que únicamente a ellos se les atribuye todo lo que se pudiera pensar, es importante para no caer en esos errores el conocer y estudiar la historia y a sus personajes al lado de todo lo que acontecía dentro de su sociedad.
En esta época, entre la diversidad de opiniones Descartes lo que quiere hacer es distinguir entre lo verdadero de lo falso: no de creer lo que se dice y con ello estar seguro de lo verdadero y de lo falso, tampoco alejarse totalmente como los escépticos pirrronicos de toda verdad. Para ello Descartes busca las posibilidades de encontrar, aquello a lo que no le quepa la menor duda de ser cierto. El estudio de las letras y de las matemáticas no llenaron el vacío que tenía Descartes acerca de la verdad o de la falsedad, el estudio de las matemáticas era certero pero no tenía ninguna aplicación, eran abstractas, no contento con ello, lo que propone Descartes es limpiar su mente de todo juicio dándolo por falso y llegar hasta los cimientos que fundamentan el conocimiento verdadero. Pone en duda cualquier cosa y a partir de ello edificará todo su método, la duda. Habrá que mencionar que no es un dudar por dudar, sino que es un dudar para encontrar luego algo, una duda como método, una duda epistémica.
Para poder conseguir la verdad de las cosas, no fue necesaria la lógica ni el álgebra, pues solo se aproximan un poco a lo verdadero. Descartes propone cuatro reglas o principios como un método de comprobación. A través de estos pasos Descartes se ocupa de someter los conocimientos para con ello comprobar su realidad.
El primero es el principio de evidencia: que consiste en dar por verdadero aquello que sea evidente, de manera que no quepa duda de que se presenta al espíritu, es decir, lo que se presente por sí sólo, comprobado, evidentemente será aquello que habrá que considerarlo verdadero.
El segundo es el principio de análisis: que consiste en la división de los problema a su máximo punto, cada problema que se vaya presentando será necesario verlo en su detalle, desfragmentarlo en partes para su análisis.
El tercero es el principio de síntesis en el que se propone ordenar todos los conocimientos comenzando desde el más simple hasta el más complicado.
El cuarto es el principio de enumeración en el que se hace un recuento de todo lo obtenido para que no se omita nada.

Descartes al querer encontrar la verdad, única indubitable, se encontró con que todo lo que conoce puede ponerlo en duda; y algo en lo que cabe duda no puede ser verdadero, así que, Descartes considera lo que se pueda dudar, para eso primero pretende olvidarse de todo lo que cree, “y duda de ello” para después encontrar lo que no sea dudoso, lo verdadero. Se desase de toda creencia como un “limpiar” para luego “encontrar” algo firme y seguro.
Comienza por olvidarse de sus antiguas creencias, de preocupaciones, se da cuenta de que, lo que percibe a través de los sentidos es engañoso. Propone pues no confiarse de los sentidos porque no esta seguro de que lo que siente es verdad, y si lo siente, si en verdad lo siente. Piensa también que la vida puede ser un sueño, y sería difícil distinguir si esta solando o esta despierto, no hay criterios para afirmar si esta soñando ahora o si esta despierto.

En esta parte en la que Descartes pretende olvidarse de toda creencia y de todo juicio para encontrar los cimientos de la verdad, cuando no tiene nada por verdadero, se da cuenta de que hay algo en lo que no cabe duda de su existencia, ese algo es, él mismo, él, que pensaba que todo era dudoso, él que duda de todo, no todo debía ser falso, dudoso mientras se dudaba, había algo que estaba dudando, que en verdad era algo seguro, indubitable, era el Yo independiente de toda creencia y de todo sentimiento, el Yo era el que existía, dudando inclusive de lo dudoso, si el Yo existía, era porque el Yo estaba pensando, así Descartes llega a darse cuenta de que para pensar debería existir, y si existía era porque estaba pensando, existiendo se pensaba. Se piensa que el conocimiento del Yo es imposible, porque para conocer el Yo, se necesita de otro Yo que conozca a ese Yo, y luego otro Yo que conozca a ese yo que piensa el Yo que se esta pensando como Yo, y así hasta el infinito, o sea, que Descartes pensaba su Yo con otro Yo, y si quería a-prender ese Yo que pensaba el Yo, necesitaría ese otro Yo. Sin embargo es necesario que estemos de acuerdo con Descartes, —entre muchas otras cosas meramente formales que no diré— porque el mérito que tiene es el de haber encontrado ese primer Yo; y darse cuenta que para pensarlo era necesario existir y ser el Yo el que pensaba y la cosa existente.

El aspecto que caracteriza desde cualquier parte a la filosofía cartesiana es el cogito cartesiano, para empezar es el primer paso que encontró Descartes al utilizar su nuevo método, antes todavía que el Yo, porque él estaba pensando, y fue, que pensando encontró después el Yo.

En la búsqueda por la verdad, la filosofía en la Edad Media había tenido una gran disputa entre las dos “autoridades” del conocimiento; la razón y la fe, siempre en conflicto por determinar cuál era el único medio certero para el conocimiento. ¿Era necesaria la razón para la vida del hombre, o lo era únicamente la fe? Aunque hubo también teorías que quisieron conjuntar estos dos conceptos; pero es desde el nominalismo en donde comienza la separación entre fe y razón, el estudio de la lógica, las matemáticas y la ciencia positiva fueron las vías de búsqueda nuevas alejadas, aunque no del todo en nuestros tiempos, de la fe. Con los cambios que se dan a finales de lo que se llama Edad Media, se contribuirá a que los hombres también vean en la razón el camino de la verdad.

Entre este proceso de alejamiento entre fe y razón se quiere situar a Descartes con su filosofía, y ciertamente, por esta época más o menos, es por la que trabaja el señor Descartes; aunque él todavía no se logra desprender de su tradición medieval y seguramente muchos de los seguidores cartesianos se abran querido decepcionar al saber que, finalmente cuando se atora Descartes, con su “método” llega luego a Dios.... y qué decir de cuando al encontrar el Yo va a dar gracias a la virgen por su gran descubrimiento: meramente medieval, escolástico. Habrá gente que lo defienda de esto con infinidad de razones válidas, pero es conciencia de cada quien. Y es que finalmente un método para llegar a Dios no es sino un escolasticismo avanzado con un poco de influencia política y poco cientísta, nada más fácil que poner todo en manos de Dios o llevarlo hasta ahí y echar abajo siglos de búsqueda, de búsqueda de un fundamento, de aquel principio y fin. Sin embargo, aún, después de todo, la historia y los hechos se encargaron de poner a Descartes en el lugar en el que esta, el fundador de lo que sería por así decirlo del racionalismo.
La verdad es que han habido demasiadas polémicas sobre este pensador y demasiadas criticas: sobre si es científico o es literato o es filosofo; lo interesante es que ahí esta Descartes para que hablen de él. Tratare de recordar algunos puntos al respecto. Descartes aparece en un época que se denomina a veces como el clasicismo, en dónde, cosa curiosa, los “clásicos” pierden autoridad por completo dentro de algunos personajes. La referencia para la verdad también abandona a Aristóteles, y se planta en la razón, cuya forma más pura y ejemplar es la matemática; la ciencia nueva que hizo florecer Galileo y que llegó a superar a Descartes, suponen ya que ese “libro de la naturaleza” esta escrito en caracteres matemáticos. Las ideas de Descartes son importantes en toda la época del clasicismo en Francia. Se trata pues de René Descartes, 1596-1650, el que estudió en el colegio de La Fléche, fundado por Enrique IV. Allí se informo de las especulaciones y silogismos escolásticos, pero hay un dato significativo en 1611: durante las ceremonias del traslado del corazón del monarca fundador al colegio, Descartes lee un poema propio en que celebra los descubrimientos astronómicos de Galileo. Tenemos ahí, no al poeta literato que nunca será, sino al científico que fue, sí, durante toda su vida. Por otro lado, Descartes entre sus muchas obras escribe, el Discurso del Método, que no es sino el prólogo de varios otros tratados cuyos títulos indican las materias: la Dióptrica, los meteoros, y la geometría, que son ensayos de ese método. La paginación aparte del Discurso demuestra que este se sumó a otros tratados anteriores. Como en B. Pascal, Descartes es un científico que analiza los problemas físicos, matemáticos, geométricos, la luz, el cuerpo humano, etc; que realiza disecciones de cadáveres y que talla cristales de óptica; que estudia la formación del feto y construye máquinas y aparatos para sus trabajos, todo ello con problemas de especialistas. Es un científico que consigue llevar su mirada especulativa y escudriñadora sobre su trabajo y desgajar unas conclusiones teóricas y filosóficas que le convierten en el gran padre del racionalismo. Aunque yo diría que es más idealista, no tanto al idealismo hegeliano, o el Alemán, sino idealista en el sentido de que considera como primordial al pensamiento, y el pensamiento son, creo, ideas, pero sin embargo se empeñan en decir que Descartes es racionalista no se porque, tal vez que para él pensar era razonar. Pero su hallazgo fue derivar la práctica de la idea, la generalización de los principios por los que se movía su experiencia material. Aquí el escolasticismo es sustituido por la física experimental por varias personas en esos mismo años, pero solo Descartes logra unificar, en un solo haz de luz, práctica y teórica, racionalizando aquella, exponiéndola en un método al alcance de su razón. Descartes confiesa que se encuentra seguro de sí, por lo que se lanza sobre uno de los problemas capitales de la época: demostrar la existencia de Dios y del alma, al tiempo que busca las bases de la matemática propia. Pone absolutamente todo en duda para llegar a la primera certeza: pienso luego existo, que se constituirá en la primera pieza del esquema racionalista; examinará lo que él es, pensamiento al margen del cuerpo y de cualquier sustancia material. La otra investigación cartesiana sobre Dios es que a partir de que duda, la duda es una señal de imperfección; y si la idea de imperfección existe, ha de existir la afirmativa de esa negativa; y esa idea de lo perfecto, por no poder nacer de un ser imperfecto, debe proceder de algún ser perfecto, es decir, Dios, que por lo tanto, según el encadenamiento cartesiano, existe. Y no sólo existe, sino que, además, Él, lo perfecto, es el único que a podido dar nacimiento a lo imperfecto del hombre. Demasiado listo ese Descartes.

Pero nunca dije si Descartes se salvo en aquel texto de Quincey, obviamente sabemos que sí, pero que dijo Quincey:
Perdonen que me ría, señores; más el hecho es que siempre pienso en el que me tengo que reír: hay dos cosas que me parecen divertidas. Una es el terrible pánico o funk (como dicen los de Eton) que debió sentir descartes al oír bosquejar ese fúnebre plan respecto a su persona, con la muerte, el funeral, la secesión y la administración de sus efectos. Pero otras cosa que me parece todavía más divertida, es que si estos sabuesos de Frisa hubieran tenido olfato, no tendríamos ahora filosofía cartesiana; y dejo para cualquier respetable fabricante de cofres el trabajo de declarar de qué forma hubiéramos podido pasado sin ella, teniendo en cuenta la cantidad de libros que ha producido...”
“...Viendo que el asunto no era de broma, M. Descartes se puso de pie en un santiamén, adoptó un fiero continente que estos truhanes no habían visto nunca y, dirigiéndose a ellos en su propio idioma, les amenazó con dejarles en sitio si se atrevían a hacerle el menor insulto... ...El valor que manifestó M. Descartes tubo un efecto mágico sobre aquellos miserables. Su instantánea consternación sumió a sus mentes en tal confusión que les cegó para las posibilidades que tenían a su favor, y le condujeron a su destino tan apaciblemente como deseaba.”




Oliver Eduardo López MartínezZacatecas Zac. 1981Egresado de la Facultad de Filosofía de la UAZ.Ha participado en varios talleres de creación y crítica literaria Publicado en las revistas, Tiempo de Zacatecas, Tierra Adentro, y Barca de Palabras.

"

 
Votos del Artículo
Puntuación Promedio: 4.66
votos: 3


Por favor tómese un segundo y vote por este artículo:

Malo
Regular
Bueno
Muy Bueno
Excelente



Opciones

Versión Imprimible  Versión Imprimible

Enviar a un Amigo  Enviar a un Amigo



OPINE: Deje algunas palabras para decirle al autor las reflexiones y opiniones que este texto le ha suscitado. No se vaya sin dejar su comentario. El objeto de este servicio es comenzar una charla e intercambiar ideas y sugerencias sobre diferentes temas.

Ayuda: Para ENVIAR UNA OPINIóN, presione el botón ENVIAR OPINION y escriba su comentario. Para RESPONDER a un comentario ya escrito, presione el enlace Responder a esto que aparece debajo de cada opinión. Puede enviar comentarios con su nombre de usuario, pero no en forma anónima.


"Login" | Registrarse | Entrar | 0 Opiniones
Puntos
Los comentarios son propiedad de quien los envió. Artnovela no se responsabiliza por su contenido.


No se permiten comentarios Anónimos, Regístrese | Entrar




¿Ya leyó el libro Socialización, crisis de efectividad y persistencia en el régimen internacional de control de drogas? Contenido: Este libro ya no se imprime a demanda. Está descatalogado porque su contrato ha vencido. [ ...LEER MÁS / COMPRAR ]

Ver más libros y servicios:


- - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - -
Artnovela presenta: LITERATURA EN ESPAÑOL. Títulos y autores escogidos en los géneros:
ensayos, relatos, poemas, ciencias humanas, ficción, literatura para niños y otros.




Inscribite a la CLÍNICA DE CUENTO Y NOVELA
DE GRACIELA SCARLATTO ESCRIBIENDO A gscarlatto@gmail.com




Artnovela Ediciones SRL es una empresa dedicada a prestar servicios editoriales a autores de habla hispana en todo el mundo. Información comercial: La sociedad está radicada y constituída en la República Argntina, ciudad de Buenos Aires, con inscripción en el Registro General de Justicia Nº 5803, libro 24, tomo - de SRL. Información fiscal: Responsable inscripto en ganancias. CUIT: 30-70978053-7. IVA exento. Si desea más información, visite nuestra sección de preguntas frecuentes.



NOTA :   Servicios de edición. Pasos para publicar un libro. Información completa de nuestros servicios de edición. Distribución a pedido o bajo demanda. Cronogramas de edición. Cómo publicar novelas, tesis, libros de relatos, poemas, ensayos académicos o de divulgación, literatura para jóvenes y niños. Temas: filosofía, historia, psicología y otras ciencias humanas. Derechos de autor y registro ISBN Estos temas reflejan las preguntas frecuentes a la hora de editar un libro. Público en general, escritores, periodistas, redactores, docentes y miembros de la comunidad científica que, hoy por hoy, evalúan las oportunidades que la industria editorial ofrece a nuevos autores de habla hispana necesitan respuestas a estas cuestiones. La comercialización del libro, el mercado editorial, la distribución y la conquista del público lector no son murallas infranqueables para un escritor; pero la industria ha cambiado, y con ella los actores sociales implicados; tampoco la literatura ha permanecido indemne... [ MÁS ]