Por ROXANA SOSA
Lejana, remota, impensable como un paraíso perdido.
Pero existe. Es una isla llamada Islandia.
Desde allí llegó "101 Reykiavik" que, además de ser un código postal, es el tercer libro de Hallgrímur Helgason artista y escritor islandés.
Texto lúdico que podría inscribirse junto a "El guardián entre el centeno" de Salinger y "Una banda de idiotas" de Kennedy Toole, "101" juega con una narrativa directa, hecha de frases breves y contundentes. Ironía y sarcasmo, sexo y situaciones desopilantes van tejiendo una trama que se desliza y superpone entre los vericuetos mentales de un tipo, Hlinur, y una Reykiavik somnolienta.
Helgason no habla sobre su libro como "El Autor", más bien conversa y dice que escribir es "desenmascarar la hipocresía".
- Señor Helgason ¿cómo surge "101 Reykiavik"?
Hlinur vino a mí en el verano de 1990. De golpe comencé a hablar como él, como ese chico que nuna había dejado el edificio. Lo utilicé en el programa de radio que yo tenía a principios de los 90. Él era mi suplente cuando yo simulaba estar de vacaciones y todo el mundo pensó que él era real, y no yo actuando con una voz extraña. Pensé que él era graciosísimo, pero todos los oyentes se enojaban mucho y llamaban a la radio reclamando que ese muchacho fuera sacado del aire. Entonces, lo lleve en mi estómago de esta manera como por 5 años y siempre pensé que debería ponerlo en una novela. Busqué una historia para ponerle a su alrededor y finalmente tuve la idea de la madre lesbiana y su amante después de ver la película francesa "Gazon maudit" (protagonizada por Victoria Abril, quien entonces protagonizo "101 Reykiavik" la película!). Entonces mezclé esto con algunos elementos de Hamlet y comencé a escribirla en el otoño del 95 en Brooklyn, Nueva York. Luego la terminé en el verano del 96 en un pequeño pueblo de Islandia llamado Hveragerdi. Me tomó cerca de 7 meses para escribirla.
- Leyendo el libro, Hlinur pareciera el otro yo de Helgason.
No, él es muy diferente a mí. De todos modos hay algo de Hlinur en todos nosotros.
- Hlinur me pareció un tipo muy nostálgico en el fondo.
Creo que él es antes que nada un inactivo, neutral, siempre manteniéndose al margen de la vida, observando todo. No puede hacerse cargo de ninguna responsabilidad.
- ... Un pesimista... ¿Y usted?
Él es pesimista. Yo soy óptimista. Yo estoy siempre de buen humor. Siempre listo para el trabajo. Siempre inspirado. Siempre levantándome de la mesa cada hora para poner alguna canción de Michael Jackson y bailar alrededor de la habitación. No me puedo imaginar a Hlinur haciéndo eso.
- "101" es un libro muy irónico, ¿cómo definiría la ironía?
Alegría
- En su libro Hlinur tiene una relación especial con la madre. ¿Cuál es la suya con su madre?
La mejor. La mejor relación que he tenido, aparte de la que tengo con mi hija. Mamá es la mejor.
- ¿Cómo es vivir en su "plataforma" como llama a Islandia?
Es la cosa más fantástica del mundo. Nos pone en una posición muy especial. Estámos literalmente en "la cima del mundo" como dicen en los comerciales de lineas aéreas. Nosotros miramos para abajo todo el tiempo, preguntándonos "¿qué estarán haciendo ahora allá abajo?". Después de pasar algún tiempo en el continente, en el corazón de Europa por ejemplo, empiezo a sentirme sofocado. Islandia es un país muy especial. Está cambiando todo el tiempo, es un lugar muy creativo. Cada año tenemos un terremoto, cada dos años una erupción volcánica, cada diez años una nueva montaña y una nueva isla cada veinte años. Tenemos que encontrar nombres para todas esas cosas nuevas. Islandia nos mantiene alertas y nos hace estár listos para cualquier cosa. Nunca sabemos que va a pasar luego. Cuando vivía en Paris y miraba el paisaje alrededor me deprimía mucho porque sabía que no había cambiado por 55.000 años.
- ¿Influye en su escritura el paisaje natural de Islandia?
No mucho. Paisaje y naturaleza están en un segundo plano. La gente es más importante que las montañas. Sin embargo, como dije, el paisaje islándico está muy presente en mi alma, igual que en la de todos los islandeses.
- ¿Qué es para usted la literatura, señor Helgason?
Crear personajes, hacerlos vivir y meterlos en una buena historia con capitulos llenos de pensamientos que provoquen e iluminen nuestras vidas.
- ¿Y qué lo impulsa a escribir?
Las ideas que tengo, la necesidad de expresarlas, la incapacidad de permanecer silencioso acerca de las cosas, la voluntad de entretener a la gente, el querer darles alegrías, el impulso de tratar de convencerlos de mis opiniones, el gusto de desenmascarar la hipocresía, el deber de decir la verdad, la ambición, la vanidad, la dicha, el placer de trabajar.
- ¿Cuáles son sus escritores preferidos?
No soy un gran lector. Escribo más de lo que leo. Pero, del pasado: Shakespeare, Moliere, Ibsen, Chekov. Del presente: Philip Roth, Nabokov, Singer, Márquez, algo de Rushdie. De Ayer: Houllebecq.
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